DISFUNCIÓN ERÉCTIL

De las patologías más frecuentes en Urología

La Disfunción Eréctil (DE) es la incapacidad de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual. La DE también puede ser la incapacidad total de producir una erección, la inhabilidad de hacerlo con consistencia o la tendencia a mantener solamente erecciones breves.

Algunas enfermedades relacionadas con la alimentación, como son: la diabetes mal controlada, el colesterol, la hipertensión o la obesidad y el sobrepeso influyen en la función sexual masculina aumentando el riesgo de padecer disfunción eréctil. Para conseguir una adecuada calidad de vida y poder mantenerla, es imperativo llevar un estilo de vida saludable, con una alimentación variada y equilibrada, como puede ser la dieta mediterránea.

DIETA MEDITERRÁNEA

Pautas para una vida más sana

Pero una correcta alimentación por si sóla, no es suficiente. Conseguir que nuestros músculos y huesos estén fuertes, gracias al ejercicio físico, nos beneficiará a muchos niveles. El ejercicio practicado de forma regular nos mantiene activos, además de oxigenar nuestro organismo. Es una de las mejores formas de generar endorfinas, la hormona que provoca que estemos menos estresados, descargando tensiones y mejorando el sistema cardiovascular, ya que se refuerza el corazón y los vasos sanguíneos.

Para disfrutar del ejercicio y asi mantener su práctica, deberemos escoger el que más se ajuste a nuestros gustos y capacidades. Andar al menos durante 40 minutos es una actividad que casi todos podemos realizar. Buena rutina sería practicar algún deporte dos o tres veces por semana y complementarlo caminando a diario lo máximo posible.

De esta forma mejoraremos nuestro aspecto físico, nuestro ánimo y actitud además de mejorar nuestra salud cardiovascular, pudiendo además controlar o evitar las comorbilidades que puedan influir en la salud sexual como la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto y el sobrepeso.

De esta forma mejoraremos nuestro aspecto físico, nuestro ánimo y actitud además de mejorar nuestra salud cardiovascular, pudiendo además controlar o evitar las comorbilidades que puedan influir en la salud sexual como la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto y el sobrepeso.

COMO SEGUIR UNA DIETA MEDITERRÁNEA

- Aumentar el consumo de frutas, hortalizas y verduras, debido a su alto contenido en fibra y agua
- Reducir el consumo de las grasas saturadas de los lácteos, como margarinas y mantecas, carnes grasas y embutidos
- Aumentar el consumo de aceite de Oliva extra preferiblemente en crudo
- Aumentar el consumo de legumbres, ricas en proteínas vegetales y fibra
- Potenciar el consumo de pescados, especialmente dos ingestas de pescado azul a la semana
- Potenciar la ingesta de alimentos cocinados al vapor, horno,.. frente a los alimentos fritos en abundante aceite
- Reducir el consumo de alcohol